miércoles, 18 de mayo de 2011
lunes, 6 de diciembre de 2010
martes, 3 de agosto de 2010
domingo, 5 de julio de 2009
El gobierno de los sabios
Decía Platón que los más inteligentes y racionales, los sabios de una sociedad deben ser quienes la gobiernen. Un optimista, Platón. Me pregunto qué opinaría si al tan insigne griego le diese por salir de su tumba y echar un ojo al Telediario.
Desconozco si hubo un tiempo en que los gobernantes eran sabios, pero, de ser así, su herencia debió de traspapelarse en alguna mudanza. Los actuales gobernantes son Berlusconi y Sarkozy, son Zapatero y Chávez y Ahmadinejad y ObamaTM. Es posible que alguno de ellos sea capaz de hacer un cubo de Rubik en un tiempo razonable, pero, desde luego, no son sabios. Espabilados, probablemente. Listos, sin duda. Pero no sabios.
Porque a las personas realmente brillantes les repele la política. Los auténticos sabios se juntan con otros sabios, no con ególatras de medio pelo por buenas que sean sus intenciones. Los sabios de verdad prefieren dedicar su vida a la curiosidad y al desafío, prefieren revolucionar el mundo desde un Cancer Research Center o la piscina de bolas de Google antes que reafirmar el statu quo desde el despacho acristalado de un partido.
A no ser, claro, que estemos malinterpretando las palabras de Platón. Porque quizá cuando decía gobernantes no se refería, en ningún caso, a los políticos. Quizá toda esa gente antes mencionada, Sarkozy, Zapatero, Chávez y compañía no tienen nada que ver con esto. A lo mejor sí que nos gobiernan los sabios, de una manera más discreta y sutil, desde Google, desde la FED, desde Time-Warner o CNN.
Quizá Platón no era tan optimista después de todo. Sencillamente estaba mejor informado que nosotros.
Visto en Público
sábado, 27 de junio de 2009
Marinaleda, o donde la utopía se hizo realidad
viernes, 10 de abril de 2009
Ocupación 101: La voz de los silenciados
La película se centra en la realidad y los efectos de la ocupación israelí de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza y analiza los acontecimientos desde el lugar del sionismo a la Segunda Intifada y la retirada unilateral de Israel de plan, y presenta su caso a través de docenas de entrevistas. Cuestiona la naturaleza de las relaciones israelo-americana. En concreto, cuestiona la ocupación militar israelí de la Ribera Occidental y Gaza, y si Estados Unidos debería ayudar a pagar por ello.
Ocupación incluye 101 entrevistas con la mayoría de los estudiosos de América y de Israel, los líderes religiosos, los trabajadores humanitarios, las ONG y la crítica de las injusticias y violaciones de los derechos humanos que se derivan de la política israelí en la Ribera Occidental, Jerusalén oriental, y la Franja de Gaza.
lunes, 23 de febrero de 2009
Propaganda
- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
- Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".
- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
- Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
- Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».
- Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
- Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
- Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
- Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
- Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.
viernes, 1 de agosto de 2008
11-S: Operación de bandera falsa
El siguiente documental aporta un poco más de luz a un tema que cada vez está más claro.
Visto en: PocaMadreNews.com
viernes, 4 de julio de 2008
George Galloway
En la primera aparece George Galloway en el parlamento británico, en Enero de 2007, replicando a una manifestación anterior de la Secretaria de Exteriores entorno a las guerras de Medio Oriente. Galloway es un gran conocedor del mundo árabe y musulmán y lidera el partido Respect.
En el segundo fragmento vemos un extracto del discurso de John F. Kennedy de abril de 1961
Visto en: canal de SubUtiles