Primero vinieron a buscar a los escaladores de artificial, y no dije nada porque yo no lo era... Luego vinieron por los escaladores de clásica y no dije nada porque yo no escalaba clásica... Luego vinieron por los que hacían deportiva y no dije nada porque yo no era escalador de deportiva... Luego vinieron por los de boulder y no dije nada porque yo nunca hice boulder... Luego vinieron por mí... pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada.
Me ha encantado este vídeo. Principalmente porque no recuerdo haber visto un vídeo de escalada con toque artístico y que quede tan bien. La música se sale de lo normal en estos vídeos pero queda genial.
La escaladora es la eslovena Natalija Gros y la vía se llama Histerija (8c+) y está en Misja Pec, en Eslovenia (un país al que uno no se cansa de volver).
Hace ya años que hice El Caminito del Rey. La última vez que estuve escalando en El Chorro me dijeron que ya no se podía hacer porque habían tirado los tramos de comienzo y final, a raíz de la muerte de alguna persona. Pero, según parece, sigue habiendo alguna forma de acceso (creo recordar que una ferrata) para que descerebrados como lo era yo en la época en la que lo hice sigan transitando por ahí. Ya podían las autoridades competentes restaurarlo y hacer un paso que merezca la pena para darle más interés turístico a la zona, que quitando a los escaladores, parece estar bastante muerta.
Después de ver este anuncio, me han entrado ganas de hacerle un remake. Parapentista y escalador ya tenemos. Escenario también. Solo me falta el coche y el conductor. Como va a ser una versión low cost, me conformo con un Santana.
A veces... casi todo el tiempo... siempre, uno ha de buscarse la vida. Solucionar los posibles inconvenientes de tu situación, de tu circunstancia, y adaptarse a la marea del día a día, que te balancea, sí, con cada giro, en cada esquina, pero que unos pocos, y gracias a ellos el resto también podemos, aprenden a navegar, a sortear, a sacarse las castañas del fuego. Por supuesto, en el mundo del búlder también sucede. Y cuando "la plata" no da para viajar y probar, viajar y probar, y seguir viajando, toca improvisar.
Chuck Fryberger es un estadounidense que, como reconoce, no "padece" una economía boyante. Y se puede aprender a vivir con lo necesario, pero ¿qué ocurre cuando la necesidad está intimamente ligada a la sed de viajar y descubrir? Pues que no sólo se aprende a vivir con lo mínimo, se aprende a sacarle el máximo partido a cuantos elementos nos rodean, siendo el más útil (y, ojo, también uno de los más peligrosos) Internet. "Siempre había sentido curiosidad por conocer nuevas áreas de búlder, y en especial desde casa, utilizando Google Earth (imágenes por satélites de terrenos y edificios 3D para poner toda la información geográfica del mundo al alcance de tu mano). ¿Funciona? Pues, a veces".
Chuck, a través de su método, acabó viajando al Sultanato de Omán, movido por la imagen que se había instalado en su cabeza "Una de las zonas vírgenes de búlder más grandes que haya visto".
Su investigación en Google Earth mostró un área con cantos "realmente monstruosos", concentrados en una zona cercana al Selma Plateau, una región de excelente caliza situada a unos doscientos kilómetros de Muscat, la capital y la ciudad más populosa de Omán (en la costa sudeste de la península Arábiga, limítrofe con los Emiratos Árabes Unidos). Tras analizar minuciosamente las imágenes por satélite y estudiar las características geológicas del lugar, Chuk se decidió a invertir el dinero de sus vacaciones. "Estaba seguro de que existiendo bloques gigantescos, también tenía que haberlos de menor tamaño, perfectos para la escalada. Compré mi billete e hice realidad la vieja empresa de hacer con mi dinero lo que me viniese en gana".
Su primera acción fue organizarlo todo. No podía invertir en equipo extra, ni su economía le permitía lujos, así que agarró su crashpad, un equipo completo de fotografía, un trípode, material de acampada y ropa, todo teniendo en cuenta las exigentes normas de los vuelos a Omán. "Tuve que quitar toda la espuma de los crashpads y, después, no pude cargarla, por lo que decidí comprar espuma nueva al llegar y reconstruir las colchonetas como pudiese".
Por lo demás, el vuelo a Omán transcurrió sin complicaciones. "Opte por hacer escala en Londrés, para ver la ciudad, una obra en el Theatre District, y para beber cerveza".
Al llegar a Omán lo primero era coger el Jeep y buscar espuma, lo que le llevó más de dos horas en el mercado local. Reconstruyó sus crashpads y, ahora sí, estaba todo dispuesto para explorar la región, con sus páginas impresas del Google Earth como guía. "Creo que el vídeo puede contar perfectamente el resto de la historia".
Mientras a algunos miserables nos acojona da respeto una caidilla de menos de 2m por "si falla el material", otros parece que esa fase ya la han pasado... y hace mucho.
Y si sacamos el tema de este tipo de locuras... no podemos terminar esto sin recordar al "boss": Dan Osman.
Nada mejor que tener que estudiar para que me venga a la cabeza lo mucho que hace que no escalo (un mes!!!) y las ganas que tengo de volver al rocódromo.
Como de momento toca "ajo y agua", me conformo con pasar envidia ver estos vídeos y cerrar los ojos y esperar a que esto pase estudiar.
Trailer del Dosage v3:
Chris Sharma en Dreamcatcher (pa mear y no echar gota):
Copio y pego de Mi vida y milagros, pues no se puede decir más ni mejor. ... Cuantas veces escalando hemos dicho eso de: "es que soy muy bajo", "es que no me caben los dedos", "es que hoy no he dormido", "es que tengo una antigua lesión",... y mil excusas más. Hace ya cosa de un año, me acerque al Redil del Castillo de Bayuela; era una soleada tarde de enero, una temperatura casi agobiante para la época del año en la que estabamos, pero no fue impedimento, para que mi gran amigo y sufridor (por lo de tener que aguantarme) Ivan Germán, encadenara en solo dos intentos "los hermanos macana", 7c+ . Dicen que una imagen vale mas que mil palabras, y este video, es la prueba palpable, así que la próxima vez que no podais subir, os quejais.Visto en: Mi vida y milagros.