Suscribirse

sábado, 5 de enero de 2008

Carta de un galgo a los Reyes Magos

Queridos Reyes Magos

Soy un galguito español de 4 meses. Me han dicho que puedo pediros lo que quiera porque vosotros sois magos y hacéis que los deseos se cumplan. Así que he estado pensando y pensando y se me ocurrieron unas cuantas cosas que me gustarían.

-Un manta nueva con estrellitas como la primera que tuve...

-Un collar para pasear, porque he crecido mucho estos últimos meses...

-Un juguete de huesito nuevo, porque el que tengo está todo mordido...

-Un abriguito de mi tamaño, porque ya les digo que he crecido bastante...

Pero me lo he pensado mejor, no les voy a pedir nada para mí. Hay muchos galgos que nunca han tenido nada de esto, que duermen en el suelo duro, y nadie les habla, que están asustados y pasan hambre.

Tienen que cazar para que les den algo de pan duro. Si no lo hacen y se asustan, les cuelgan de los árboles, o les atan y les abandonan para que mueran de hambre y muchas más cosas espantosas.

Así que prefiero pediros que les llevéis a los políticos unas leyes nuevas que eviten que mis hermanos galgos y todos mis primos perros sean utilizados como objetos, descartados, abandonados, maltratados y muertos por no ser útiles.

Y si podéis, también me gustaría que repartieras sobre toda la gente un poco de sentido común a la hora de tratar a los animales, porque nosotros sentimos cosas, las buenas y las malas.

Queridos reyes, recordarles a los humanos, que si es verdad que son más listos que nosotros y 'piensan', deberían protegernos, cuidarnos, ser nuestros mejores compañeros, porque son nuestra familia, la única que tenemos, y que nunca nos ha importado el aspecto que tienen, si son calvos o peludos, altos o bajos, gordos o flacos, cojos o tullidos. Que nunca les reprochamos cómo van vestidos, ni cómo huelen, ni siquiera si hacen honor a su raza...

A ver si es verdad, sois magos y podéis hacer que mi sueño se haga realidad: que el trato hacia los animales en España cambie.

Visto en: En busca de una segunda oportunidad